Cuánto tarda en estar lista una web profesional
Plazos reales por tipo de proyecto, en qué fase se atascan de verdad las webs (spoiler: no es el desarrollo) y qué puedes preparar tú para acortarlo a la mitad.
Dos a cuatro semanas. Esa es la respuesta corta para una web de empresa normal, y es el plazo con el que trabajamos. La respuesta larga es más útil, porque explica de qué depende que sean dos o que sean cuatro —o que se conviertan en cuatro meses, que también pasa.
Las fases, y lo que dura cada una
1. Consulta y propuesta: 2 a 4 días
Una conversación para entender el negocio, mirar qué está haciendo tu competencia local y qué busca la gente. De ahí sale una propuesta con alcance, plazo y precio cerrado. Esta fase es rápida y no deberías pagarla.
2. Contenidos: entre 2 días y el infinito
Aquí es donde se atascan las webs. No en el código: en los textos, las fotos, el logotipo en buena calidad, la lista de servicios con sus precios, los datos fiscales para el aviso legal.
Si los textos los escribes tú y tienes el negocio abierto de nueve a nueve, esta fase puede comerse dos meses sin que nadie haga nada mal. Si los escribimos nosotros a partir de una conversación de una hora, son dos o tres días.
Es, con diferencia, la variable que más mueve el plazo total. Todo lo demás es previsible; esto no.
3. Diseño y desarrollo: 1 a 2 semanas
Diseño de las páginas, desarrollo, optimización de velocidad, estructura para buscadores, formularios, aviso legal y política de privacidad, medición. Al final tienes un enlace privado donde ver la web entera antes de que exista para nadie más.
4. Revisiones: 2 a 5 días
Tú miras, apuntas lo que quieres cambiar, lo cambiamos. Cuantas más rondas, más días: por eso conviene juntar todos los comentarios en una sola lista en vez de mandarlos con cuentagotas.
5. Publicación: 1 a 3 días
Dominio, certificado, correo, medición, ficha de Google enlazada. Los cambios de DNS tardan lo que tardan y no depende de nadie.
Plazos por tipo de proyecto
- Web de presentación (3-5 páginas): 2 semanas.
- Web de empresa con página por servicio: 3 a 4 semanas.
- Tienda online pequeña (hasta 50 productos): 4 a 6 semanas.
- Tienda con integraciones (TPV, facturación, stock): 6 a 10 semanas.
- Migración de una web existente: 2 a 3 semanas, más si hay que conservar posiciones en Google (y hay que conservarlas).
Puedes ver qué entra en cada tipo en nuestras soluciones.
Cómo acortarlo a la mitad, de verdad
- Reúne el material antes de empezar. Logotipo en vectorial o en PNG grande, fotos, lista de servicios, datos fiscales completos, accesos al dominio si ya lo tienes.
- Decide quién decide. El proyecto más lento que hemos visto no era técnicamente complicado: eran cuatro socios opinando por separado sobre cada botón. Nombra a una persona que dé el visto bueno.
- Junta las revisiones. Una lista con quince cambios se resuelve en un día. Quince mensajes sueltos, en dos semanas.
- Delega los textos si no vas a tener tiempo. No es rendirse: es reconocer que tu semana ya está llena.
Una advertencia sobre los plazos muy cortos
Si alguien te promete una web profesional en 48 horas, casi siempre significa una de dos cosas: es una plantilla con tu logotipo encima, o los textos los pones tú y el plazo empieza a contar cuando los entregues.
No hay nada malo en una plantilla si eso es lo que necesitas y lo sabes. Lo que no vale es pagar por un proyecto a medida y recibir una plantilla en 48 horas.
Y después de publicar
La web no se acaba el día que se publica. Las dos o tres primeras semanas son las que dicen si la estructura funciona: qué páginas se ven, desde dónde llega la gente, en qué punto abandona el formulario. Ahí se hacen los ajustes que más rinden.
Si tu negocio está en Oviedo, en esta página contamos cómo planteamos los proyectos según la zona y el sector; y si quieres un plazo concreto para tu caso, escríbenos: la propuesta lleva fecha de publicación, no un «lo antes posible».