Web propia o perfil de Google Business: qué necesita un negocio local
No es una elección: son dos cosas distintas que se refuerzan. Qué resuelve cada una, cuál hacer primero si solo puedes con una, y el error que hace que la ficha no aparezca.
«Ya tengo la ficha de Google, ¿para qué quiero una web?» Es una pregunta razonable y la escuchamos mucho. La respuesta corta: la ficha te hace aparecer, la web te hace elegir. Sirven para momentos distintos de la misma decisión.
Qué hace cada una
El perfil de Google Business
Es gratis, sale en el mapa y en el bloque de resultados locales, y muestra horario, teléfono, dirección, fotos y reseñas. Para búsquedas del tipo «peluquería cerca de mí» o «fontanero en Gijón», es lo primero que ve todo el mundo.
Lo que no hace: explicar por qué eres mejor que los otros tres del mapa, mostrar tu catálogo entero, contar tu método de trabajo, resolver dudas antes de que llamen, ni recoger un formulario a las once de la noche.
Y hay algo que conviene tener presente: la ficha no es tuya. Es un perfil dentro de un servicio de Google, sujeto a sus normas, a suspensiones y a cambios de diseño que no controlas.
La web
Es tuya. Ahí decides tú qué se cuenta y cómo. Es donde la persona que ya te ha encontrado decide si te llama o llama al siguiente. Y es donde puedes posicionarte para búsquedas que la ficha nunca va a cubrir: «reforma de baño precio Gijón», «cuánto cuesta una gestoría para autónomos», «fisioterapia deportiva rodilla».
Las dos juntas funcionan mejor que cualquiera por separado
Esto no es una frase de folleto, es cómo funciona el sistema:
- La ficha con un enlace a una web rápida y coherente posiciona mejor que una ficha suelta. Google usa la web para verificar y ampliar lo que dice la ficha.
- La web con el NAP —nombre, dirección y teléfono— exactamente igual que en la ficha refuerza la coincidencia. Si en la ficha pones «C/ Corrida 12» y en la web «Calle Corrida, 12», estás debilitando la señal por una tontería.
- Las reseñas de la ficha, mostradas en la web, convierten mejor que cualquier texto que escribas sobre ti mismo.
Si solo puedes hacer una cosa este mes
Haz la ficha. Es gratis, se hace en una tarde y el efecto es inmediato. Rellénala entera: categoría principal correcta, categorías secundarias, horario real, fotos de verdad (no de banco de imágenes), servicios listados uno a uno y la sección de preguntas usada.
Y luego haz la web, porque la ficha sola tiene un techo bajo. En cuanto alguien compara tres negocios del mapa, gana el que mejor se explica, y la ficha no da espacio para explicarse.
Los tres errores que vemos una y otra vez
- Categoría principal mal elegida. Un centro que hace fisioterapia y pilates puesto como «gimnasio» compite en la categoría equivocada. La categoría principal es la señal más fuerte de la ficha.
- NAP distinto en cada sitio. Web, ficha, Facebook y el directorio del ayuntamiento con cuatro versiones de la misma dirección. Escríbelo una vez y copia y pega en todas partes.
- Ficha rellena y web abandonada. Horarios que no coinciden, teléfono viejo en el pie de la web, servicios que ya no prestas. Google lo nota y el cliente también.
Cómo lo planteamos nosotros
Cuando hacemos una web incluimos los datos estructurados de negocio local, el NAP consistente en todas las páginas y la ficha enlazada correctamente. No es un extra: es parte de que la web sirva para algo. Puedes ver el detalle en nuestras soluciones.
Si tu negocio está en Gijón —el concejo más competido de Asturias, donde esto marca la diferencia antes que en ningún otro sitio—, cuéntamos cómo lo trabajamos por barrios en diseño web en Gijón.
¿Dudas sobre cuál te toca primero? Escríbenos y te lo decimos sin venderte lo que no necesitas.