Errores que hacen que la web de un comercio no aparezca en Google
Diez fallos concretos que dejan invisible a una web que por lo demás está bien hecha, con cómo comprobar cada uno en tu propio sitio en menos de un minuto.
«Tenemos web pero no nos encuentra nadie.» Casi siempre no es un problema de competencia feroz: es un fallo concreto y reparable. Estos son los que más nos encontramos, ordenados de más grave a más sutil.
1. La web no dice dónde estás
Es el más común y el más absurdo. Una tienda de Langreo cuya web no menciona Langreo en ningún sitio. Google no lo adivina.
Tu localidad tiene que aparecer en el título de la página, en el primer párrafo, en el pie con la dirección completa y en los datos estructurados de negocio local.
Compruébalo: busca en Google «site:tudominio.es tulocalidad». Si no sale nada, ahí tienes el problema.
2. Una sola página para todos los servicios
Si haces reformas de baño, de cocina y de local comercial, y las tres están en un párrafo de la página de inicio, no vas a posicionar por ninguna. Cada servicio con demanda propia merece su página.
3. El título de la página es el nombre de la empresa y ya
«Reformas García» a secas como título no le dice nada a nadie que no conozca ya Reformas García. Debería ser algo como «Reformas integrales en Mieres — Baños, cocinas y locales | Reformas García».
Compruébalo: mira la pestaña del navegador. Eso es tu título.
4. Texto dentro de imágenes
Los precios, los horarios y la carta del restaurante en un JPG. Para Google esa página está vacía. Es un fallo clásico en hostelería y en comercio, y a veces la página entera es una imagen.
5. La web tarda cinco segundos en el móvil
La mayoría de las búsquedas locales se hacen desde el móvil y con datos, no con fibra. Si tarda, la gente se va antes de ver nada, y Google lo registra. Las causas casi siempre son las mismas: fotos de 4 MB sin comprimir, cinco tipografías cargadas, plugins acumulados.
Compruébalo: abre tu web en el móvil con los datos, no con el wifi del local.
6. Contenido duplicado entre páginas de localidad
Copiar la página de un municipio y cambiar el nombre por otro es el error más caro de todos, porque parece que estás haciendo las cosas bien. Google lo detecta y no indexa ninguna de las copias. Cada localidad necesita contenido propio: barrios reales, sectores de esa zona, referencias concretas.
7. Datos de contacto distintos en cada sitio
La dirección de una forma en la web, de otra en la ficha de Google y de una tercera en Facebook. Cada variante debilita la coincidencia. Escríbelo una vez y cópialo literalmente en todas partes.
8. Sin enlaces entre tus propias páginas
Páginas que existen pero a las que no llega nadie porque no las enlaza ninguna otra. Si una página no tiene ningún enlace entrante desde tu propio sitio, Google la trata como si no importara —y tiene razón.
9. Bloqueada sin querer
Pasa más de lo que parece: una web sale de desarrollo con la etiqueta «noindex» puesta y nadie lo quita. Meses invisible por una línea.
Compruébalo: busca «site:tudominio.es» en Google. Si no aparece ninguna página, o aparecen muchas menos de las que tienes, algo la está bloqueando.
10. Sin nada que actualizar
Una web publicada hace cuatro años y nunca tocada pierde posiciones frente a competidores que sí se mueven. No hace falta un blog diario: basta con actualizar servicios, precios y fotos un par de veces al año, y publicar algo de vez en cuando.
Cómo priorizar si tienes varios
El orden que seguimos en una auditoría:
- Lo que la bloquea (punto 9).
- Lo que la deja sin contenido (puntos 1, 4, 6).
- Lo que la deja sin estructura (puntos 2, 3, 8).
- Lo que la deja lenta o incoherente (puntos 5, 7).
- Lo que la deja estancada (punto 10).
Arreglar el primero puede cambiarlo todo en una semana. Los últimos son trabajo continuo.
En nuestras soluciones explicamos cómo revisamos una web existente antes de proponer nada, y en diseño web en Langreo contamos qué nos encontramos habitualmente en el comercio del valle, donde muchísimos negocios tienen web pero no aparecen.
Si quieres que le echemos un vistazo a la tuya, mándanos la dirección. Mirarla no cuesta nada.